Financiamiento bilateral

Existen tres tipos de financiamiento para proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático incluyen fuentes de financiación pública, público-privada y privada.

Generalmente, el financiamiento público se deriva de los presupuestos de los países de la OCDE. Los bancos multilaterales obtienen sus recursos de los distintos gobiernos y las instituciones financieras bilaterales son financiadas por sus gobiernos nacionales. La mayor parte de los fondos especiales para la mitigación y adaptación y los fondos de carbono obtienen su financiación de fuentes multilaterales y bilaterales. 

Parte del financiamiento otorgado por los países de la OCDE es a través de la asistencia oficial para el desarrollo (ODA, por sus siglas en inglés), que comprende los desembolsos de préstamos en condiciones concesionales y las donaciones otorgadas por organismos oficiales de los miembros del Comité de Asistencia para el Desarrollo (CAD). Los países desarrollados se comprometieron a contribuir con 0.7% de su Ingreso Nacional Bruto (INB) para el financiamiento del desarrollo y el cumplimiento de las Metas de Desarrollo del Milenio (MDM).

Las fuentes multilaterales de financiamiento incluyen a los bancos multilaterales de desarrollo: tales como el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento, Agencias de las Naciones Unidas (como el PNUD y el PNUMA), y agencias internacionales creadas por estos bancos  (como el Global Environment Facility).

Estas fuentes han establecido una serie de fondos especiales para la mitigación y adaptación al cambio climático, tales como los Fondos de Inversión Climática (CIF) del Banco Mundial – Fondo de Tecnología Limpia (CTF) y el Fondo estratégico sobre el clima. También han establecido fondos de carbono para facilitar la venta de reducciones certificada de emisiones.

Las instituciones bilaterales de financiación son creadas y dirigidas por gobiernos nacionales con el propósito de dar ayuda o invertir en proyectos y programas de desarrollo específicos en los países en desarrollo y mercados emergentes. Éstas llevan a cabo mandatos específicos de sus gobiernos nacionales, que se basan en objetivos estratégicos nacionales, áreas geográficas y tecnologías determinadas.

En México algunos  bancos nacionales de desarrollo son claves no solo para movilizar financiamiento climático internacional sino también para apalancar otros recursos financieros internacionales y nacionales hacia inversiones públicas y privadas necesarias para abordar el cambio climático y promover beneficios ambientales y sociales. 

Las fuentes privadas de financiamiento, que están cada vez más involucradas en la financiación de proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático, incluyen una amplia gama de bancos e instituciones financieras locales e internacionales, fondos privados, fondos de pensiones y otros fondos especiales creados para abordar la temática. En este grupo existen también algunas empresas de financiamiento de carbono.

Muchas de las fuentes de financiamiento público (multilateral y bilateral) tratan de lograr un aumento de este a través de fuentes privadas. Para lograrlo, se establecen fondos público-privados. El sector privado es clave para incrementar el financiamiento a largo plazo para las estrategias de mitigación y adaptación en los países en desarrollo. Adicionalmente, ciertos mecanismos innovadores de financiamiento son considerados como una alternativa atractiva como fuente de recursos adicionales, sostenibles y de volumen predecible. 

Los principales instrumentos de financiamiento para mitigación y adaptación al cambio climático son:

  1. Subvenciones
  2. Préstamos concesionales
  3. Préstamos basados en los mercados
  4. Líneas de crédito
  5. Garantías de riesgo o crédito
  6. Financiamiento de capital

Estos instrumentos dependen de la viabilidad de la tecnología que está siendo implementada y las barreras de mercado que necesitan ser afrontadas.

 

 
redes sociales